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Alba Ventura

El viaje interior hacia Iberia

Marzo 2026

La inmensa Iberia de Albéniz nos llega en una nueva grabación de la pianista Alba Ventura, con quien mantenemos este encuentro.

 

Como heredera de la tradición de la escuela pianística española representada por la Academia Marshall, ¿grabar la Iberia tiene un plus añadido de compromiso o responsabilidad mayor?

Sí, existe una responsabilidad, sin duda. Formar parte de la tradición pianística de la Academia Marshall significa situarse dentro de una línea muy concreta, con una manera de entender el sonido, el fraseo y la arquitectura musical que ha marcado profundamente la interpretación de este repertorio. Pero, más que un peso, para mí es sobre todo una ilusión y un privilegio. Tuve la suerte de estudiar con una maestra como Carlota Garriga, de quien recibí una enseñanza rigurosa y profundamente musical, heredera directa de esa tradición. Y también la inspiración de poder tocar en masterclases para una figura mítica del pianismo español e internacional como Alicia de Larrocha, cuya personalidad artística y cuya autoridad musical dejaron en mí una huella imborrable. Y grabar Iberia desde ese lugar no significa intentar reproducir un modelo, sino asumir ese legado con honestidad y hacerlo propio. La tradición, para mí, es algo vivo: una esencia que cada intérprete debe interiorizar y evolucionar. El compromiso existe, sí, pero nace sobre todo de la gratitud y de la ilusión.

¿Qué es Iberia para Alba Ventura? ¿Y qué cree que aporta esta nueva grabación suya integral para Aglae Música?

Iberia es, para mí, una de esas obras que no se conquistan de una vez, sino que crecen contigo. Empecé a tocar algunas piezas siendo muy joven y, a lo largo de estas más de tres décadas de carrera, he ido incorporando otras, volviendo a ellas y redescubriéndolas desde lugares distintos. En 2019 la interpreté por primera vez completa en concierto: hasta entonces la había abordado por cuadernos, pero tocarla de manera íntegra, casi en forma de maratón, te hace sentir su viaje interior y su dimensión global de una forma muy particular. Musicalmente, siempre he sentido que Iberia es mucho más que una obra “nacionalista”; es una mirada a lo popular y a los paisajes, reales o imaginados, con unos ojos casi franceses, con una sofisticación armónica, un refinamiento tímbrico y una libertad que trascienden cualquier etiqueta. Es un gigante del repertorio pianístico, no solo por su dificultad, sino por su ambición artística. Nace en un momento culturalmente riquísimo, de intensos intercambios e influencias mutuas entre los compositores de la época, y esa apertura se percibe en cada página. En cuanto a esta nueva grabación integral para Aglae Música, más que ofrecer “algo nuevo” en un sentido externo, creo que aporta mi momento actual frente a la obra: el haberla disfrutado casi toda mi vida, la experiencia de haberla recorrido también íntegramente en el escenario estos últimos años y la voluntad de plasmar mi vivencia presente, desde la humildad y la ilusión de compartir mi mirada.

¿Hay un antes y un después para todo pianista con la grabación o interpretación integral de Iberia?

Creo que es difícil que no haya un antes y un después cuando un pianista afronta Iberia en su integridad. No solo por la exigencia técnica y la resistencia que requiere, sino por la dimensión artística que implica sostener un universo tan complejo de principio a fin. En mi caso, la grabación supuso una especie de zoom sobre mis propias ideas musicales. Te obliga a mirarte con honestidad, a confrontar lo que realmente quieres decir y a asumirlo con coherencia. Pero no lo siento como una meta conquistada. Iberia, como toda gran obra del repertorio, no se agota nunca. El “después” es, sencillamente, seguir estudiándola, descubriéndola y evolucionar junto a ella.

Como directora de la Academia Marshall, ¿qué aporta a la pianista Alba Ventura estar en contacto tan estrecho con la enseñanza pianística?

Como directora artística de la Acadèmia Marshall, mi responsabilidad es custodiar la tradición pianística que la institución ha preservado desde su fundación por Enrique Granados. No se trata solo de una herencia histórica, sino de una manera muy concreta de entender el sonido, el fraseo y la construcción musical que ha pasado de generación en generación. Estoy convencida de que esa tradición se transmite de la forma más auténtica sobre los escenarios. Es en el concierto donde la música cobra vida real y donde esa manera de tocar se manifiesta con toda su verdad. Mi experiencia como intérprete es, por tanto, el eje desde el que se articula también mi labor pedagógica. Al mismo tiempo, las nuevas generaciones deben conocer y comprender esta forma de tocar que la Academia custodia desde sus orígenes. No como un modelo rígido, sino como una base sólida, una esencia que puede evolucionar sin perder su identidad. Mi tarea consiste precisamente en tender ese puente: mantener viva la tradición y proyectarla hacia el futuro a través del escenario y del aula, siempre desde la experiencia directa y viva de la interpretación.

¿Qué le depara este 2026?

Creo que este 2026 será un año de cambios. Tengo la suerte de contar con proyectos como seguir llevando Iberia, recitales diversos y conciertos muy atractivos, tanto con el Trio Freixas, con programas realmente preciosos, como con otras colaboraciones de música de cámara y orquesta.

por Gonzalo Pérez Chamorro

www.albaventura.com

www.aglaemusica.com

 

Foto: La pianista Alba Ventura ha grabado Iberia en sello Aglae Música.
© Anna Tena

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