Barbara Hendricks, Linda Zoghby, Della Jones, Philip Langridge, Benjamin Luxon, Lucia Popp, Helena Döse, Werner Hollweg, Kurt Moll, Ileana Cotrubas, Werner Krenn, Hans Sotin. Brighton Festival Chorus, Royal Philharmonic Orchestra, Philharmonia Hungarica / Antal Doráti.
Decca 0028948712700 · (Box Set 41 CD)
Renacimiento en 24 bits/192 kHz
Mucho antes de que se inventara el término meme, ya existía la idea de la isla desierta en la que nos encontraríamos solos, pero con suficiente comida y agua, y a la cual nos podríamos llevar 10 objetos de diversa índole: 10 herramientas, 10 libros y, como en ese aislamiento forzado contamos con electricidad, también 10 grabaciones discográficas. No necesariamente 10 discos sueltos, valen las cajitas de música. A la hora de la verdad, cuando se piensa en el aislamiento y en la enormidad de horas muertas, deja de apetecer la audición de algunas músicas tan intensas como dramáticas, y se empieza a mirar cada vez con mejores ojos el ciclo de Sinfonías de Haydn que Antal Doráti grabó entre 1969 y 1972 con la Philharmonia Hungarica. Porque en determinadas situaciones uno busca que la música le estimule, le abra la mente al juego y, sobre todo, le ayude a enfrentar los obstáculos cotidianos con optimismo y un plus de energía.
Resurrección. Renovación. Renacimiento. Han vuelto a la vida fonográfica las grabaciones de Antal Doráti en un espléndido Box Set que incluye, además de la integral sinfónica que apareció primero en vinilo y luego en CD, los tres grandes oratorios (Creación, Estaciones, Tobías) con la Royal Philharmonic Orchestra. También los Minuetos. Y versiones alternativas de alguna Sinfonía.
El reprocesado en 24 bits/192 kHz ha mejorado la nitidez y limpieza del sonido de los vinilos, al menos en las Sinfonías centrales 49-56, que son las que he empleado para la comparación (4 LP, Decca - HDND 19-22, UK, 1970). ¿Qué es mejor, el elepé o el cedé? La guerra un poco absurda de los formatos se salda en este caso a favor de la edición publicada en febrero de 2026: sin ruido de fondo, con mayor sensación de espacialidad y con una mejor presencia de los instrumentos en los pasajes solistas.
El registro pionero con todas las Sinfonías de Joseph Haydn por el compositor y director húngaro fue muy bien recibido en aquella ya lejana década de los 70 del siglo pasado. Sin embargo, el auge del movimiento HIP (Historically Informed Performance) lo situó en un segundo escalón. Aunque Doráti siguió contando con la aprobación de aquellos melómanos poco o nada convencidos del sonido obtenido con instrumentos originales, de la casi desaparición del vibrato y del empleo de tempi más rápidos, la polarización acerca de cómo interpretar la música del Clasicismo llevó al extremo opuesto a otro sector de aficionados, que apartaron a Doráti y se quedaron con Hogwood, Goodman, Kuijken, Pinnock, Brüggen o Harnoncourt. Para quienes lo que ha envejecido mal es esa discordia, más que el proyecto haydniano del director húngaro, toca celebrar el renacimiento de esta integral.
No contamos con tantas grabaciones completas. La caja de Adam Fischer continúa siendo una gran opción historicista, a buen precio y fácil de encontrar (Brilliant Classics). La de Dennis Russell Davies con la Stuttgart Chamber Orchestra (Sony) no ha tenido mucho predicamento en España. Menos conocido aún es el ciclo de Ernst Märzendorfer (Scribendum). La de Naxos cuenta con un collage de conjuntos y directores, y no mejora a Fischer ni a Doráti. Thomas Fey no pudo concluir su plan haydniano (Hänssler), y para completar el ciclo se recurrió a Benjamin Spillner y a Johannes Klumpp. Disponemos, eso sí, de recomendables opciones parciales. Destacaría con especial énfasis las Sinfonías de Londres que Harnoncourt grabó con la Royal Concertgebouw y el ciclo con las Sinfonías de París que este mismo director llevó a cabo con Concentus Musicus Wien. Entre los directores generalistas, Bernstein, Colin Davis, Szell o Rattle, por ejemplo, sobresalen con buenos discos dedicados a algunas Sinfonías de Haydn.
Tras este viaje por los recuerdos fonográficos, la sensación es la de que con los peros que se le quieran poner a Antal Doráti, su ciclo aún es una grandísima opción (para muchos, la mejor opción si hablamos de una integral, la elección para la mencionada isla desierta). Como es de esperar, los contrastes están menos pronunciados y son menos vivos que en las interpretaciones HIP. Doráti arrastra fama de que se aburría con los terceros movimientos (!), lo cual resulta difícil de creer al escuchar estas versiones en las que los minuetos suenan reposados, sí, pero también resplandecientes. En la selección de Sinfonías que he elegido para la reseña, que abarca los diferentes períodos vitales del compositor, Doráti entrega un Haydn luminoso, bienhumorado (en algunas Sinfonías con una jovialidad más ácida de lo que uno recordaba), de marcado juego tímbrico, sin ninguna pomposidad y bastante más transparente de lo que los elepés de los 70 nos hicieron creer.
Bonita y práctica caja, con una docena de digipack que permite dividir la colección sinfónica en minientregas de 4 CD. Eso sí, habría que tener unas palabritas con el diseñador de los digipack por lo engorroso que resulta sacar y meter los discos.
Philips: os toca ahora. Está en el debe un reprocesado en otro Box Set con las 8 óperas de Haydn que grabó el gran Antal Doráti.
Daniel Pérez Navarro