Música clásica desde 1929

Discos recomendados de Ritmo

En esta sección encontrará los 10 discos que la revista RITMO recomienda cada mes, clasificados por meses y por su orden de recomendación del 1 al 10. Se archivan los recomendados desde junio 2011, para ver anteriores ir a "Ritmo Histórico".
Haciendo "clic" en el título de cada disco o sobre la foto, accederá a su ficha y a la crítica publicada en Ritmo y, cuando es posible, a las diferentes tiendas donde podrá adquirir el disco físico, o a las plataformas digitales desde donde podrá escucharlo en "streaming" o descargarlo online.

Ritmo Enero 2019 - Núm. 925

BRAGA SANTOS: Concierto para piano. Oberturas Sinfónicas ns. 1 y 2.

Goran Filipec, piano. Royal Liverpool Philharmonic Orchestra / Álvaro Casutto.
Naxos 8.573903 (CD)



La crítica

Rara vez se encuentra en el mundo discográfico un disco como el presente: ocho obras de bella factura y las ocho en primera grabación mundial. Más que recriminarnos cómo hemos podido no prestar atención a semejante dislate, congratulémonos de tenerlo aquí entre nosotros. Y el hacedor de esta buena nueva es el director portugués más conocido, Álvaro Casutto, quien fuera alumno y amigo personal de Joly Braga Santos, junto a Freitas Branco, los dos mejores autores portugueses.

Aquí encontramos la primera obra orquestal de Braga Santos, su Obertura n. 1 Op. 8 (1946), escrita con solo 21 años, que muestra el dominio de la orquestación y del lenguaje modal de su autor. Entre el resto del programa, además de pequeñas obras orquestales como la Pastoral, o Romance, o Preludio Sinfónico, destaca el preludio de su ópera radiofónica de 1952 Viver ou Morrer Op. 19, y el Concierto para piano Op. 52, algo más tardío (1973), en tres movimientos y con una sección de percusión numerosa en igualdad de condiciones que el piano, y que es un buen ejemplo de virtuosismo para el teclado, en el que se mueve Braga Santos en un terreno de libre armonía y sin atadura tonal clara. Sin lugar a dudas, un disco para añadir a las seis Sinfonías de Braga Santos y demostrar que hubo más música que la de los serialistas de Darmstadt a mediados del siglo XX.

Jerónimo Marín

233
Anterior KOMITAS: Obras para piano y de cámara.
Siguiente LA ZARZUELA. NUESTRO MUSICAL.