Música clásica desde 1929

Discos recomendados de Ritmo

En esta sección encontrará los 10 discos que la revista RITMO recomienda cada mes, clasificados por meses y por su orden de recomendación del 1 al 10. Se archivan los recomendados desde junio 2011, para ver anteriores ir a "Ritmo Histórico".
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Ritmo ENERO 2016 - Núm. 892

BACH: Variaciones Goldberg. BEETHOVEN: Variaciones Diabelli. RZEWSKI: Variaciones sobre ¡el Pueblo Unido jamás será vencido!.

Igor Levit, piano.
Sony, 0888750609625 (3 CDs)



La crítica

El pianista del siglo XXI

Precedido por excelentes críticas de sus dos grabaciones anteriores, que con total valentía dedicaba a las Seis Partitas de Bach y a las Cinco últimas Sonatas de Beethoven, ambas con Sony Classical, el pianista ruso-germano Igor Levit, considerado en algunas referencias como el futuro pianista del siglo XXI, asume un nuevo reto presentando un acoplamiento con tres monumentales y grandiosos ciclos de variaciones en un conjunto de 3 discos: Variaciones Goldberg de Bach, Variaciones Diabelli de Beethoven y The People United Will Never Be Defeated! de Rzewski, tres diferentes formas de acercarse y transformar un tema. Comenzando por el de mas actualidad, el tercero de los discos nos trae la música de Frederic Rzewski, ¡El pueblo unido jamás será vencido! (1975), en la que, partiendo de un material proveniente de la canción de protesta social (Ernesto Ortega), desarrolla treinta y seis variaciones para piano que en ocasiones han sido consideradas de similar dificultad técnica y valor estructural a las Diabelli beethovenianas.

Favorecido por la técnica compositiva empleada, en la que cada seis variaciones se recopila el material expuesto, Levit logra mantener el interés tocando como se pide en la variación 26, de “una manera militante”. Convencido de la grandeza de la obra y a pesar de desarrollar un virtuosismo de altísima categoría con un torrente de notas apasionadas, nunca suena abrumador, sino que de manera natural nos va introduciendo en un mundo que nos atrapa y que conforme evoluciona nos absorbe para llevarnos por medio de transparencia, sutileza y dosis suficientes de furia e impulso a las modificaciones rítmicas, melódicas, armónicas y estilísticas de un tema inicial que, como en las Goldberg, retorna después de una improvisación opcional. Lectura sin duda referencial.

En 1823 se publicó la última gran obra para piano de Beethoven, ciclo de 33 variaciones en el que de manera ambiciosa resume y compendia todos los recursos para variar un tema, desde el tempo A, la Marcia maestoso de la primera variación, hasta el Minuetto de la última, pasando por todos los recursos del contrapunto, de la armonía, articulación, con claras referencias a Bach, Haendel y Mozart. Levit logra una sabia combinación de humor y de introspección, acentuando uno u otro aspecto según el carácter de la variación para alcanzar una continuidad en la lectura que proporciona luz y sombras de manera alternativa a las sucesivas visiones de una colección de por si compleja y desconcertante por sus continuos contrastes. En este sentido logra superar una de las grandes dificultades que su ejecución plantea, haciendo de la variedad de ideas una unidad expresiva superior con un alto nivel de concentración y musicalidad.

Especialmente parece complacerse en las variaciones de tempi más moderados, explotando al máximo las sutilezas dinámicas proyectando en todas ellas una bella línea de canto, como en la n. 14, de limpia sonoridad, conseguida por un calibrado uso del pedal, la aparente suspensión del tiempo en la n. 20, o en las evocadoras de Bach (ns. 24, 29 y 30) que preceden al Largo expresivo de la n. 31, lo que no le impide captar el color y sabor beethoveniano en las más rápidas con un virtuosismo impresionante (escúchese la bravura con la que se acomete la temible n. 16, en recuerdo al Gradus ad Parnassum de Clementi o la velocidad impresionante de la n. 27), ni tampoco mostrar los aspectos más irónicos en su referencias a Mozart (n. 22) o el mecanicismo de los estudios de Cramer (n. 23), o alcanzar la máxima racionalidad clarificadora de texturas en la exposición de las contrapuntísticas. En definitiva, una versión de las Diabelli clásica, proporcionada y comprensible que, pese no alcanzar las profundidades de Barenboim o un Richter, a los que podemos seguir rindiendo pleitesía, puede incluirse también como una opción preferente.

Naturalidad en Bach

En el ciclo de variaciones que cierra el Clavier-übung, algunos ejecutantes evitan caer en la monotonía extremando y forzando los criterios interpretativos, mientras que Levit utiliza pocos recursos, pero eso sí, los dispone de tal forma y con tal maestría, que permite comunicar inmediatamente desde la serenidad un Bach poco habitual. Se trata de un Bach que respira naturalidad desde la complaciente exposición del aria inicial con clara disposición y atención a las voces melódicas que avanzan lentamente. Una ejecución en la que no se buscan grandes efectos tímbricos, pero que con pequeños ritardandos, variada articulación, pulsación muy controlada y sin grandes contrastes de intensidad, nos acerca a la variedad de formas que encierra la obra, engranando todo con elegancia y delicadeza, sin brusquedades ni cabos sueltos, permitiendo disfrutar de una música para soñar. Interpretación pues sobria, con escasos contrastes de tempi entre las variaciones, coherente y equilibrada, que puede situarse entre las opciones a escuchar.

José Luis Arévalo

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