Música clásica desde 1929

Discos recomendados de Ritmo

En esta sección encontrará los 10 discos que la revista RITMO recomienda cada mes, clasificados por meses y por su orden de recomendación del 1 al 10. Se archivan los recomendados desde junio 2011, para ver anteriores ir a "Ritmo Histórico".
Haciendo "clic" en el título de cada disco o sobre la foto, accederá a su ficha y a la crítica publicada en Ritmo y, cuando es posible, a las diferentes tiendas donde podrá adquirir el disco físico, o a las plataformas digitales desde donde podrá escucharlo en "streaming" o descargarlo online.

Ritmo Mayo 2023 - Núm. 972

BACH: Conciertos para violín ns. 1 y 2; Concierto para dos violines. PÄRT: Fratres; Spiegel im Spiegel.

Arabella Steinbacher y Christoph Koncz (violín);
Orquesta de Cámara de Stuttgart.
Pentatone PTC5187017 (CD)



La crítica

Descifrar mil y un jeribeques entrelazados en la armonía callada de una partitura; volcar esas notas en una hoja de cálculo en la que debes sumar horas de esforzado músculo y restar el capricho de todo lo accesorio para que salgan las cuentas; esculpir aquellos garabatos firmados por un humilde maestro de capilla con la madera tallada por un sabio artesano italiano; frotar cuatro hebras de titanio con un manojo de cerdas de la cola de un caballo para extraer de la lámpara del genio rayos de sonido e invención que traspasan nuestro sistema límbico y nos conmueven más profundamente que la noticia del último desastre o los mejores versos del más grande poeta clásico.

Los tiempos han cambiado tanto que para obrar el milagro de la música y conjurar la formidable belleza del Concierto para dos violines en re menor de Bach en la comodidad de nuestro sofá, hoy nos basta un click. Pulsar el botón de play y dejar que suene este antológico disco de Arabella Steinbacher y la Orquesta de Cámara de Stuttgart es suficiente para procurarnos ese chute de placer desinteresado que sólo el arte grande puede proporcionar. Después, la química de nuestro cerebro y nuestras vísceras hará el resto, pero no dejemos de admirar por ello la habilidad quirúrgica de la violinista, su milimétrica precisión para puntear el hilo de la melodía principal en el tejido orquestal bachiano, revestir el universo alucinado y desnudo de Part y revelarnos la verdad última de las cosas. Lo que queda, ya saben, es silencio.

Darío Fernández Ruiz

51
Anterior MOZART: Sonatas para piano ns. 13 y 14; Fantasías KV 475 y 397; Seis variaciones.
Siguiente SHOSTAKOVICH: Sinfonía n. 10. BALAKIREV: Islamey.