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Crítica / Un luminoso fin de temporada - por Francisco Villalba

Madrid - 30/06/2024

Cuando la soprano  Katharina Konradi participó por primera vez en 2022 en el Ciclo de Lied del CNDM - Teatro de la Zarzuela, nos ofreció un concierto impecable mostrando una voz lírica fresca y una inmaculada línea de canto, pero me pareció que todas esas virtudes necesitaban de un tiempo para alcanzar el nivel de madurez que era de esperar. Pues bien, en esta su segunda visita, cualquier duda al respecto ha sido eliminada.

La soprano kirguis ha venido acompañada de la mezzo escocesa Catriona Morison y el, siempre extraordinario pianista Ammiel Bushakevits, que nos había deleitado en el pasado mes de mayo acompañando a la maravillosa Anna Lucia Richter.

El programa era un reto para los tres intérpretes porque suponía enfrentarse a un programa ecléctico en el que había que demostrar la adecuación de los artistas a estilos diferentes y a tres lenguas, el alemán, el francés y el español.

El recital comenzó con obras a dúo de Schumann, los 4 Mädchen lieder (Canciones de las muchachas) en la que ya fue evidente el perfecto acoplamiento de las voces de ambas cantantes, como también ocurrió con las 2 del Spanisches Liederspiel (Canciones españolas) para concluir con Bedeckt mich mit Blumen (Cúbreme con flores) Todas ellas de tema amoroso, desenfadado y primaveral, muy alejado del reportorio liderístico de tintes más dramáticos pero muy apropiado a la vitalidad juvenil de los tres intérpretes.

Tras este primer bloque, Catriona Morison, cantante para mí hasta entonces desconocida, me deslumbró con cuatro lieder de Brahms, Mein Liebe is grün (Mi amor es verde), Die Mainacht (La noche de Mayo), Immer leiser wird mein Schlummer (Mi sueño es cada vez más tranquilo) y finalmente Ständchen (Serenata). Morison tiene una presencia tanto física como vocal imponente, un timbre de voz de esos que marcan por su maravilloso terciopelo, sus graves firmes sin el menor atisbo de forzarlos, la redondez de su tono medio, el fraseo perfecto y la intensidad que brindó a cada una de sus interpretaciones.

Después, de nuevo en dúo, nos ofrecieron, también de Brahms, Drei Duette (tres Duetos) y Die Boten der Liebe (El mensajero del amor).

Tras esta primera parte cambiaron el repertorio y afrontaron el francés con igual o quizá más fortuna, plegándose sin vacilación y con resultados a un mundo más sensual con dúos bellísimos de Chauson, María Malibrán con Le prisonnier (el prisionero) y la bella Havanaise de su hermana Paulina García Viardot, cantada en perfecto español, obra que concluye con un pirotécnico final en la que Konradi hizo gala de unas impecables coloraturas perfectamente combinadas con la voz de timbres más sombríos de Morison. Entre ellas intercalaron de la compositora  Mélanie Bonis, Le ruisseau (El arroyo).

Ahora, en solitario, Konradi cantó de Las canciones  clásicas españolas de Obradors: Coplas de Curro Dulce, Del cabello más sutil y El molondrón. Que interpretó con total adecuación al estilo, con una resolución fuera de serie de los melismas, que abundan en las composiciones, esto quizá debido al origen oriental de la intérprete, y con tal luminosidad que fue un verdadero festín escucharla, con una voz cristalina, brillante y de una transparencia que hacía recordar a las grandes intérpretes españolas de este repertorio.

De nuevo a dúo concluyeron el programa “oficial” de concierto con tres obras de Fauré a cual más bella y delicada Pleurs d’or (Llantos dorados), y Deux duos (Dos dúos) Puisqu’ici-ba toute âme (Porque aquí toda alma) y la vibrante Tarentelle.

El público disfrutó de lo lindo y obsequió con una gran ovación a las cantantes y al pianista, que una vez más mostró una capacidad absoluta para interpretar cada estilo y acoplarse como un reloj a las intérpretes canoras, sin por ello quedar oscurecido por ellas y participando con acierto fuera de serie en cada una de la obras.

La noche concluyo con dos “encore”, el conocido bolero “El desdichado” de Saint-Saëns y la sensual “La Siesta” de Gounod.

Un  fin de fiesta inmejorable.

 

Francisco Villalba

Katharina Konradi (soprano), Catriona Morison (mezosoprano), Ammiel Bushakevits (piano).

Obras de Schumann, Brahms, Chausson, Malibran, Mélanie Bonis, Pauline García Viardot, Obradors, Fauré.

Teatro de la Zarzuela, Madrid

XXX Ciclo de Lied

 

Foto © Rafa Martín

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