Música clásica desde 1929

 

Críticas seleccionadas de conciertos y otras actividades musicales

 

Crítica / Seis grandes conciertos, seis - por Darío Fernández Ruiz

Santander - 29/08/2021

Las veladas barrocas del Festival Internacional de Santander llegaron a su conclusión un día antes de la clausura con la visita de AKAMUS, acrónimo de la tantas veces aplaudida Akademie für Alte Musik Berlin que tuvo a bien ofrecer, ahí es nada, la integral de los seis conciertos de Brandemburgo, verdadera summa artis de la producción instrumental de Johann Sebastian Bach y, por ende, de la historia de la música.

Vaya por delante que semejante tour de force tuvo un desenlace más que bueno, pero antes recordemos que estos conciertos no fueron concebidos como un grupo; de hecho, los efectivos orquestales varían notablemente de uno a otro (de ahí el continuo trajín de atriles), como también lo hacen las estructuras o sus combinaciones contrapuntísticas. ¡Todo está aquí! -exclama jubiloso Marc Vignal en su análisis del ciclo- y no es para menos, dada la inverosímil variedad de colores que alumbran estas partituras plenamente barrocas.

En un clima distendido, sin prisas y liderados por su concertino Bernhard Forck, los veintiún académicos alemanes interpretaron los conciertos en una secuencia no consecutiva que parecía entrañar un mensaje cifrado -1, 3, 2, 6, 5 y 4- y que reservó para el final el que probablemente sea el más célebre de todos.

La elocuencia del sonido de la Akademie y su refinamiento tímbrico han sido distinguidos con numerosos premios y distinciones discográficas en sus cerca de cuarenta años de existencia; el rigor de sus criterios interpretativos es, por lo demás, bien conocido, como lo son su vitalidad rítmica y la asombrosa solvencia técnica de todos sus miembros. No obstante y más allá de puntuales y mínimos desajustes, lo que procede dejar aquí anotado son los momentos más felices de la maratoniana velada, caracterizados por el sólido fundamento de la cuerda, la transparencia de los pasajes fugados y las exhibiciones solistas de trompeta (segundo concierto), violín (cuarto) y clave (descomunal cadenza del quinto). Las cerca de dos horas de programa se cerraron con una larga y cerrada ovación y, como era lógico, sin propina.

Darío Fernández Ruiz

 

Akademie für Alte Musik Berlin

70º Festival Internacional de Santander

Foto © Festival de Santander - Pedro Puente Hoyos

217
Anterior Crítica / Three, two… ¡ONE! - por Darío Fernández Ruiz
Siguiente Crítica / De Lugares e Órganos - por Ramón García Balado

Selector de temas