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Crítica / Del "chaos" inconcluso al orden bachiano - por Luis Mazorra Incera

Madrid - 17/05/2023

Le chaos de "Les élémens" de Jean-Féry Rebel fue el saludable y… sorprendente también, arranque de la nueva y celebrada visita de Ton Koopman al frente de los Orquesta y Coro Nacionales de España.

Interesante pieza inicial, con momentos inquietantes en aquella intensa y perturbadora fusión de percusión y bajos. Momentos que transmitieron un extraño y expresivo halo de modernidad añadido a este supuesto "caos", más o menos ordenado ya para nuestros maltratados oídos, del que Koopman sacó insistente partido.

La Octava sinfonía, "Inacabada" en su apelativo más habitual, de Franz Schubert, aunque pueda resultar un piropo fácil, nunca la escuché más… "acabada" y rotunda que hoy.

Con tempi equilibrados y ese gusto por el contraste armónico y dinámico, la incisiva articulación interna y la coherencia de una, siempre perfilada a priori, textura general de Koopman, tuvieron aquí un terreno musical especialmente fértil y generoso.

La segunda parte era, sin embargo, más propicia a las cualidades que ostenta el holandés, centrada en una extrovertida cantata profana de "su" Johann Sebastian Bach: «Auf schmetternde Töne der muntern Trompeten».

Una cantata cuyos primeros números ya brillaron a gran altura, en una entrada fulgurante "marca de la casa", con la orquesta y luego un bien trabajado coro.

Es (fue, de nuevo) provervial la agilidad de Koopman al enfrentar estos movimientos, tomando ya, de facto, las riendas de la realización del continuo en arias y dúos, como, por ejemplo, aquel virtuoso que protagonizaran la soprano Ilse Eerens y Andreas Wolf, bajo.

Antes habíamos escuchado, con parejo equilibrio y solvente proyección de voz en platea, un ejemplar aria de tenor con Tilman Lichdi. Como después comparecería la correspondiente del contratenor Maarten Engeltjes.

Una textura siempre bien ajustada y definida de principio, con las diferentes líneas y sus articulaciones y brillos sobre los que se sostiene el canto, dispuestos con lógica, claridad y fluidez.

El final glorioso de la cantata convocó todos estos elementos (diversos, sin duda, a los invocados de inicio…), y, ya con el cuarteto solista al completo y el coro en liza, redondearon esta espléndida y exigente página del infinito repertorio bachiano.

Luis Mazorra Incera

 

Ilse Eerens, soprano; Maarten Engeltjes, contratenor; Tilman Lichdi, tenor; y Andreas Wolf, bajo.

Orquesta y Coro Nacionales de España / Ton Koopman.

Obras de Bach, Rebel y Schubert.

OCNE. Auditorio Nacional de Música. Madrid.

 

Foto © José Luis Pindado

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