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Crítica – De enredos y ascensores

Madrid - 13/05/2019

Dentro de su proyecto Teatro Musical de Cámara, iniciado en 2014, la Fundación Juan March vuelve a ofrecer al aficionado musical la recuperación de una obra de Manuel García (1775-1832). En este caso se trata de Il finto sordo, ópera bufa de salón en dos actos, para seis voces y piano, estrenada en París en 1831.

Fue Manuel García cantante, compositor, empresario teatral y pedagogo, triunfando en todas esas facetas. Amigo de Rossini, estrenó Il Barbiere de Siviglia (según ciertas investigaciones, suya es la escritura del final de esta ópera), y llevó la ópera italiana a Nueva York y México. Al final de su vida, asentado en París, y reputado profesor de canto, escribió cinco obras destinadas a sus alumnos, a las que denominó óperas de salón. Deben este nombre al lugar donde fueron representadas, los salones parisinos donde se reunían intelectuales y artistas.

Tras el éxito que supuso la recuperación de otra de esas óperas de salón, Le cinesi, en 2017, la March presenta de nuevo en tiempos modernos la música de Manuel García. Y lo hace en coproducción con el Teatro de la Zarzuela y la ABAO bilbaína, lo que supondrá la difusión de esta producción más allá del escenario madrileño de la Fundación.

Escribió García esta obra para sus alumnos y eso queda reflejado en la música que escuchamos, llena de dificultades vocales y pruebas técnicas para superación de los cantantes. Como, además, buscaba el ‘entrenamiento’ de estos alumnos de cara a su profesionalización en los teatros europeos del momento, García prefirió escribir números vocales de conjunto (dúos, quintetos) antes que limitarse a una sucesión de arias. Esta decisión casa perfectamente con el libreto elegido, un argumento bufo que debe mucho a la comedia del arte, y que está lleno de equívocos, enredos, burlas y malentendidos, sobre los que termina triunfando el amor de los protagonistas.

El escenario del salón de actos de actos de la Fundación Juan March no se concibió como escenario teatral, y eso lastra fatalmente cualquier espectáculo de este carácter que se quiera representar en él. Pero durante estos años de desarrollo del proyecto Teatro Musical de Cámara los directores de escena han ido afinando el ingenio, y en esta ocasión Paco Azorín, responsable de este apartado, logra triunfar, planteando una escena que sitúa la posada del libreto original en el vestíbulo de un hotel de principios de siglo XX. El carácter bufo de la pieza se ve acentuado por las interminables entradas y salidas de los cantantes de tres ascensores cuyas puertas se abren y cierran constantemente. Junto con el apropiado vestuario y un juego de luces acorde al movimiento escénico, este apartado resulta un éxito y merece todos los aplausos que le dedicó el público.

En lo musical, un gran reparto de voces jóvenes, que cumplieron con soltura las exigencias de esta difícil partitura, pero en el que sobresalieron las voces femeninas por encima de sus compañeros, y especialmente Carol García, en un papel secundario, pero que brilló por estilo y cualidades vocales. Curiosamente, casi todos los cantantes de estas representaciones estudiaron juntos, imitando de manera quizá inadvertida, la situación original de su estreno a cargo de los alumnos de la academia de canto de García en París. Dirigió musicalmente Rubén Fernández Aguirre, con la habilidad que le distingue como gran conocedor de este repertorio. Suyos son, además, algunos añadidos que acercaron la partitura al público (como el interludio entre actos en el que sonó el bolero Si tú me dices ven y la música de Love Story).

En definitiva, un éxito más en este esfuerzo de la Fundación Juan March por recuperar el patrimonio musical español olvidado.

Blanca Gutiérrez

Cristina Toledo, soprano, Francisco Fernández-Rueda, tenor, Damián del Castillo, barítono, César San Martín, barítono, Carol García, mezzosoprano, Gerardo Bullón, barítono; Riccardo Benfatto, actor. Dirección musical y piano: Rubén Fernández Aguirre. Dirección de escena: Paco Azorín
Il finto sordo, de Manuel García
Fundación Juan March, Madrid, del 6 al 13 de mayo 2019

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