Como #lecturasdeverano proseguimos publicando en abierto la sección #LasMusas, hasta ahora solo en papel, donde las mujeres escriben sobre mujeres, una tribuna libre mensual donde rescatar la figura de compositoras, cantantes, instrumentistas, profesoras, musicólogas, directoras, etc.
En esta ocasión publicamos la realizada para la revista de mayo de 2025 por Martina Cuevas Cuevas.
Emma Chacón - El Impulso de su familia
por Martina Cuevas Cuevas
Emma Chacón nació en Barcelona en 1886. Apodada “la alumna predilecta” de Enrique Granados, la joven se formó en armonía, contrapunto, composición y piano. A pesar de su prometedor futuro, que incluyó su debut como pianista solista a los 20 años, Emma se vio forzada a aceptar el papel reservado que la sociedad de la época le asignó por su condición de mujer, que le llevó a abandonar la composición durante más de tres décadas.
En 1912, Emma Chacón contrajo matrimonio con José Ribera Font, un ferviente amante de la pintura. Juntos crearon un hogar profundamente artístico en Bilbao, dónde convivieron con sus tres hijos. Emma dedicó su vida a la maternidad y a sus labores domésticas, abandonando así su prometedora carrera como pianista y compositora. La postura de Emma Chacón frente a su carrera musical refleja cómo las restricciones impuestas por la sociedad le hicieron percibir la música como una opción inalcanzable para ella.
No fue hasta 1942, tras la Guerra Civil, que Emma Chacón publicó por primera vez su obra Seis estudios para piano, con la editorial “Impulso”. Esta editorial aseguró tener la exclusiva para publicar sus composiciones, ya que se trataba de una empresa familiar. Su hijo José Luis fue el creador, su esposo José Ribera financió la edición y su hijo menor, Miguel Ángel, se encargó de la construcción de una imprenta en el hogar familiar.
Gracias a la activa participación de su familia en este nuevo proyecto, Emma comenzó a mostrar la que sería su primera estrategia comercial, llegando a inscribir su obra en el Registro de la Propiedad Intelectual, gracias a la cual llegó a recibir un total de mil trescientas pesetas en un periodo de diez años. Este comportamiento, bastante infrecuente en las mujeres de su tiempo, subraya el impacto fundamental que tuvo el apoyo familiar en el impulso de su carrera como compositora.
Además, tras la creación de “Impulso”, Emma comenzó a realizar audiciones públicas, llegando a tener sus obras interpretadas en grandes escenarios como la Sociedad Filarmónica de Bilbao. Al mismo tiempo, su confianza también creció, lo que le permitió presentar algunas de sus composiciones en concursos. Igualmente, emitió diversas emisiones radiofónicas. En estas grabaciones, sus familiares intervinieron como locutores, demostrando, una vez más, la profunda admiración que su familia sentía por su talento, tanto como pianista como compositora. Todos ellos se encargaron de convertir el hogar familiar, el único sitio en el que se le permitía a Emma explorar su talento, en un estudio de grabación.
Emma Chacón falleció en Bilbao en 1972, habiendo compuesto 172 obras y tras haber celebrado sus bodas de oro, durante las cuales compuso una canción en forma de canon para todos sus asistentes. Un regalo en forma de acuarela, la cual representa el árbol genealógico de su matrimonio, muestra el nombre de José Ribera escrito en una paleta de pintor y el de Emma Chacón en un piano. Esta pintura simboliza el hogar artístico que ambos crearon, así como la admiración que sus familiares y amigos sentían por el talento musical de Emma.
Este artículo busca rendir homenaje a una figura tan talentosa como la de Emma Chacón. Igualmente, pretende destacar cómo sus relaciones amistosas y, sobre todo, familiares, fueron clave en su carrera profesional. Pues no fue hasta que Emma sintió el apoyo firme de sus seres queridos que su confianza creció, permitiéndole creer en sí misma. En una sociedad que constantemente le recordada su obligación dentro del hogar y que, pese a reconocer su talento, la reducía en críticas a ser “una simpática ama de casa”, Emma Chacón necesitaba sentirse apreciada y apoyada para poder emprender su propia carrera.
Recuperar la figura de Emma Chacón en los centros educativos y en los escenarios es un paso necesario para lograr la igualdad en el mundo de la música. Existen numerosas compositoras como Emma Chacón, que lucharon y desafiaron las normas impuestas por su entorno, que merecen ser celebradas y reconocidas, ya que fueron, y seguirán siendo, figuras indispensables en la historia de la música.
Emma Chacón fue una mujer extraordinaria, una madre ejemplar, una esposa amada y una talentosa pianista y compositora que merece ser honrada y reconocida. El impacto de “Impulso” en su carrera demuestra como el esfuerzo de unos pocos puede llegar a tener unas consecuencias abismales en la vida de una persona. Nunca es tarde para rendir tributo a aquellos que han dejado una huella imborrable en el mundo; Emma Chacón, sin lugar a dudas, merece el reconocimiento eterno. Gracias a “Impulso” y a la labor de los musicólogos, la música y el legado de Emma Chacón se llegará a convertir en una sinfonía que jamás dejará de sonar.
Foto: Emma Chacón (Barcelona, 1886 - Bilbao, 1972) fue compositora y pianista.
Martina Cuevas Cuevas
Pianista y musicóloga, se encuentra estudiando un Máster en la University of Birmingham. Concertista en España e Inglaterra y conferencista, ha sido recientemente invitada a exponer en la prestigiosa conferencia de Nueva York “Music and the Moving Image” en su XXI edición.
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