Estella-Lizarra vuelve a convertirse estos días en punto de encuentro para los amantes de la música histórica. La 57.ª Semana de Música Antigua de Estella (SMADE), organizada por la Dirección General de Cultura del Gobierno de Navarra y la Fundación Baluarte, reúne desde el 5 al 12 de septiembre de 2026 a intérpretes y formaciones especializadas en la recuperación y difusión de repertorios medievales, renacentistas y barrocos.
La soprano navarra Raquel Andueza ejerce como directora artística de la Semana de Música Antigua de Estella-Lizarra (SMADE) 2026.
La edición de este año gira en torno a la pasión entendida como diálogo entre diferentes realidades, una propuesta que pretende acercar la música antigua al público desde una perspectiva artística y contemporánea. Los conciertos se reparten por distintos espacios de Estella-Lizarra y otras localidades navarras, aprovechando iglesias y edificios históricos como escenarios.
Uno de los momentos destacados llegará el 10 de septiembre, en la iglesia de San Miguel de Estella, con la interpretación de la Pasión según San Juan de Johann Sebastian Bach a cargo de Conductus Ensemble y la Orquesta Sinfónica de Navarra, bajo la dirección de Andoni Sierra y Perry So.
La SMADE 2026 también mantiene su apuesta por las nuevas generaciones mediante #GeneraciónSMADE, una plataforma destinada a impulsar el talento emergente especializado en música antigua. En esta sexta edición han sido seleccionadas seis formaciones entre las candidaturas recibidas, que abarcan repertorios desde la música medieval hasta el Barroco.
El programa incluye además actividades que van más allá del concierto tradicional, como encuentros con artistas y propuestas divulgativas. Entre ellas figura SMADE SOCIAL, con actividades programadas durante la semana, lo que refuerza la intención del festival de crear un espacio de encuentro entre músicos, público y patrimonio.
Con esta nueva edición, Estella-Lizarra vuelve a reivindicar su papel dentro del panorama de la música antigua. Durante una semana, las calles, iglesias y espacios culturales de la ciudad se convierten en escenarios donde el patrimonio navarro dialoga con intérpretes y repertorios de distintas épocas. La SMADE demuestra así que la música del pasado también puede encontrar nuevas formas de conectar con el público del presente.