El próximo fin de semana tendrá lugar la interpretación de una de las obras sacras de más fama y difusión durante el s. XIX y que, tristemente, hoy ha desaparecido de nuestras salas de conciertos, e incluso de la discografía, porque solo se encuentra una grabación en cd.
Se trata del oratorio compuesto en 1838 por Saverio Mercadante, Le sette ultime parole, obra escrita para cuarteto solista, coro y orquesta de cuerdas con la interesante instrumentación de violas, violoncellos y contrabajo, dotando al conjunto de una sonoridad aterciopelada muy adecuada al texto que tiene su contexto litúrgico en la mañana del Viernes Santo.
Aunque Mercadante es conocido, aunque no tanto interpretado hoy en día, por su producción operística, esta obra sagrada, la mejor sin duda de su catálogo, nos muestra porque Verdi lo tenía en tal alta estima y lo consideraba un modelo a seguir por su capacidad dramática y su gestualidad hermana de la ópera.
El programa se completa con la cantata Komm, du süsse Todesstunde, BWV 161 de J.S. Bach en su versión segunda que data de 1737.
Serán dos los conciertos con este programa, el 28 de febrero en la Parroquia de Santa Teresa de Jesús a las 20:30h de Getafe, dentro del XXXV Festival de Música Sacra de esta ciudad, y el 1 de marzo en el Real Oratorio del Caballero de Gracia a las 19h en Madrid. Siempre con entrada gratuita.
Los intérpretes son Alicia Sánchez (soprano), Carla Sanmartín (alto), Raúl López (tenor) y Carlos Lozano (barítono) junto al coro Fundación GSD y la Orquesta de la Universidad Carlos III, dirigidos todos por el inquieto Jerónimo Marín, colaborador habitual de RITMO.