La verbena de la Paloma’, compuesta por Tomás Bretón y con libreto de Ricardo de la Vega, subió por primera vez al escenario del Teatro de la Zarzuela apenas cuatro años después de su estreno absoluto en el desaparecido Teatro de Apolo el 17 de febrero de 1894. Desde entonces hasta hoy, ha formado parte de nuestra tradición lírica, del repertorio más conocido y querido por el público. Por eso, entre otras muchas cuestiones, tenía todo el sentido reponer la producción de 2024 para estrenar la temporada del coliseo madrileño, que vendrá marcada por el vínculo de lo popular y culto con lo moderno, con un claro compromiso con la nueva creación, la exploración de nuevos lenguajes y la nunca suficiente recuperación de patrimonio.
La acción de ‘La verbena de la Paloma’ se desarrolla en la calurosa noche de fiesta del 15 de agosto, en la que propios y extraños celebran la festividad de la virgen de la Paloma, y en la que los devaneos y los celos afloran a la vuelta de cada esquina. Todo está teatralizado, musicado de forma perfecta en una dramaturgia que hace de esta obra breve una de las más valiosas joyas de nuestro repertorio; que posee la virtud que ineludiblemente va unida a los grandes títulos: nunca dejan de sorprender y siempre emocionan.
Desde la dirección de escena, Nuria Castejón explica que su propuesta cuenta con el prólogo cómico-lírico ‘Adiós, Apolo’, escrito por Álvaro Tato, “como homenaje a los muchos artistas que hicieron del Teatro de Apolo la catedral del género chico”; se trata, en dicho preludio, de escenificar lo que vivieron los intérpretes en su última función de 1929. Por eso, la directora dedica su espectáculo, con un elocuente y emocionado “¡Va por ellos!”, a los artistas y trabajadores de aquel histórico edificio tan lleno de vida, arte y raíces; lo ofrece al teatro de entonces, y, cómo no, a sus padres —los inolvidables héroes de la zarzuela Pepa Rosado y Rafael Castejón—, herederos de la tradición del Apolo.
La zarzuela que todo el mundo conoce
Al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid, titular del Teatro de la Zarzuela, estará el maestro Carlos Aragón. Pese a que la fantástica partitura es de Tomás Bretón, su nombre no fue el primer valorado para la creación musical de la obra. Escrito el libreto y rechazada la propuesta por Ruperto Chapí, Ricardo de la Vega llegó hasta Bretón en un momento en que el autor estaba centrado en dar a conocer sus óperas en Europa. Cuentan que Bretón escribió piezas magistrales como ‘¿Dónde vas con mantón de manila?’ más convencido del fracaso que del éxito que finalmente consiguieron.
Aragón, afirma que el espectáculo de ‘Adiós, Apolo’ y ‘La verbena de la Paloma’ “es un puente musical que nos une a nuestro pasado”. Según Aragón, en ‘La verbena de la Paloma’ no se puede tratar con más mimo y maestría, tanto en lo melódico como en lo rítmico de su paleta orquestal, el sentir de la gente llana reflejado por medio de aires sencillos como la seguidilla, la soleá y, cómo no, la habanera”.
Para Víctor Sánchez, musicólogo, el secreto del éxito de ‘La verbena de la Paloma’ está en “la fusión de música popular, mezclada con música seria, baile, flamenco, profundo sentimiento, acción y tensión entre los personajes”. “Es el título que descubre que sí has escuchado zarzuela alguna vez”, sentencia.
A lo largo de los más de 130 años transcurridos desde aquella presentación en el Apolo —donde entre otras obras del género también sonó en la fatídica noche de su cierre—, muchos intérpretes han vestido los ropajes de Hilarión, Sebastián, Julián, Rita, Susana, Casta, Antonia o la Cantadora en las calles de Madrid; personajes, todos ellos, que a través del lenguaje del teatro dan vida a nuestros más genuinos sentimientos en medio de la algarabía de una fiesta popular. Y es que la naturaleza humana se muestra en cada diálogo, en cada canto y en cada uno de los actos de estos paradigmas castizos que llenan la escena con sus dimes y diretes o sus amores y rencillas.
En esta ocasión, el reparto que interpretará los diferentes roles puede calificarse de absolutamente redondo, equilibrado, atractivo, un elenco que cualquier director –musical o de escena– firmaría con los ojos cerrados para afrontar una Verbena. En él transitan Antonio Comas, Borja Quiza, César San Martín, Milagros Martín, Carmen Romeu, María Rey-Joly, Gerardo López, Jorge Rodríguez Norton, Ana San Martín, Lara Sagastizabal, Gurutze Beitia, Rafa Castejón y Sara Salado. Junto a todos ellos, como es de ley, el Coro Titular del Teatro de la Zarzuela dirigido por Antonio Fauró.
Para ilustrar el prólogo y el archifamoso sainete, la nueva producción cuenta con la escenografía de Nicolás Boni, el vestuario de Gabriela Salaverri -que recibió los premios Ópera XXI e Yvonne Blake de la Asociación de Artistas Plásticos Escénicos y Audiovisuales de España (AAPEE) por su trabajo en esta producción- y la iluminación de Albert Faura.
‘La verbena de la Paloma’ vuelve así al Teatro de la Zarzuela en 10 funciones que se representarán entre el 23 de septiembre y el 4 de octubre. La función del 3 de octubre será accesible y contará con un touch tour previo para personas con discapacidad visual.