Aún resonante el triunfo de la zarzuela El gitano por amor en el Teatro de la Zarzuela, salta la sorpresa con este trabajo musicológico de primer orden de los doctores Lénica Reyes y José Miguel Hernández Jaramillo Los sonecitos olvidados de México. El manuscrito de Manuel García (1826-1828). La historia es la siguiente. Manuel García abandonó Europa para ir a triunfar en las Américas y comenzó su periplo por Nueva York, donde ofreció por primera vez el Don Giovanni mozartiano, encarnando él el papel protagonista, y teniendo entre el público, ni más ni menos, que al mismísimo Da Ponte, que a la sazón era profesor de italiano allí. De Nueva York prosiguió viaje a México donde consideraba que sería su etapa final, idea segada por las trifulcas políticas que imperaban en la recién constituida nación, lo que le obligó a volver a París con su familia.
En cualquier caso, su estancia mexicana dio lugar a la composición de nuevos títulos operísticos, aún por descubrir casi en su totalidad, y una serie de manuscritos musicales a los que se había prestado poca atención. Uno de ellos era el Recuil de Pièces diverses chant et piano (1826-1828), donde se han encontrado 105 piezas entre las que hay 18 sonecitos mexicanos y 11 canciones cubanas, que han sido transcritos en el volumen comentado.
Como hallazgo es algo invaluable, pues permite tener una fotografía del repertorio de sones a principios del s. XIX, es decir, antes de que los sentimientos nacionalistas más fuertes y propios de la segunda mitad de ese siglo, obligaran a la intelectualidad y los artistas a mirar a su propio pasado como seña de identidad patriótica. Si aceptamos la hipótesis de que fuera el propio Manuel García el transcriptor, lo cual es lo más plausible dada la experiencia del compositor en pasar a partitura los aromas musicales de su Andalucía natal, que constituyeron uno de sus rasgos más personales y definitorios en su estilo, hay que destacar la modernidad de sus transcripción, indicando el origen de cada sonecito, además de la meticulosidad en esta transcripción, donde incluye también el rasgado preciso del cordófono que debiera acompañar.
Tal es la valía que Manuel García atribuía a esta labor, que él mismo arregló 4 sonecitos y 4 canciones cubanas para trío de voces y piano. Y la propia Pauline Viardot llegó a utilizar algunas de estas melodías en la elaboración posterior de sus canciones.
Además de las transcripciones con su contextualización moderna con los criterios generales de la edición crítica, el libro nos regala una breve semblanza de Manuel García, un resumen de su estancia en México, un estudio del manuscrito y su contenido, mas las tablas necesarias para su uso eficaz con una bibliografía abundante y bien ordenada.
En cualquier caso, este nuevo aspecto de Manuel García agrandece su figura. No queda sino felicitar a los autores por el fantástico trabajo no solo de recuperación, donde presentan su transcripción moderna para poder ser ejecutada por grupos no profesionales, sino también la generosidad de su esfuerzo que abre nuevas líneas de investigación en diversos campos.
Jerónimo Marín
Los sonecitos olvidados de México. El manuscrito de Manuel García (1826-1828), de Lénica Reyez Zúñiga y José Miguel Hernández Jaramillo.
PTNEra ediciones. 444 pág.
ISBN 978-84-09-87979-3.